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¿Qué sucede cuando
la persona a la que amamos no nos
corresponde? Peor aún: ¿Y si esa persona
no está capacitada para experimentar
ningún tipo de sentimiento? Ana, una
soñadora enfermera sumida en una crisis
matrimonial, no sólo deberá sumergirse
en sí misma para hallar una respuesta a
tales dilemas, también se verá atrapada
en una singular intriga que derribará su
concepción acerca de los sentimientos,
preparándola para vivir una historia de
amor apasionadamente fría y
cuadriculada.
Frío es el Libro III de la
octología Las 8 formas del conocimiento.
(Lee acerca
de la octología
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la novela
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ha recibido la novela
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¿Es posible
concebir una historia de amor
apasionadamente fría y cuadriculada? Ana
es una soñadora enfermera, una lectora
voraz y escritora frustrada,
acostumbrada a aderezar el mundo con su
imaginación: se figura que trabaja en
una suerte de purgatorio dantesco donde
sus compañeras y ella juzgan las almas
condenadas, que dispone de su propio
oráculo representado en una anciana
obstetricia aficionada a los palíndromos
o que combate al general Desgana
encarnándose en Alejandro Magno. Sin
embargo, deberá dejar a un lado su
desaforada imaginación para enfrentarse
a una crisis en su matrimonio. Su
marido, Fred, un apático islandés que
parece tener un corazón de hielo,
racional recalcitrante, metódico,
contrario a soñar o a fantasear, apenas
experimenta sentimientos hacia ella, ni
hacia su hija, ni hacia nadie en
general. Dispuesta a recuperarle a
cualquier precio, Ana se verá atrapada
en una trama que jamás pudo imaginar,
una singular intriga que le desvelará la
obsesión casi patológica de su marido
por los círculos incompletos o los
propósitos seráficos de su nuevo y
misterioso vecino. Hallazgos, en
definitiva, que le permitirán aprender
algo más sobre el siempre intrincado
mundo de las relaciones humanas y que
redefinirán su concepto de los
sentimientos. |