Ocultando el sol con la cabeza de un alfiler

Diario de Sergio Parra

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Archive for Enero, 2007

Biología políticamente incorrecta

Posted by Sergio Parra Castillo on 29th Enero 2007

En estos tiempos de timorata corrección política, de creerse que evitando ciertos epítetos somos, en esencia, más respetuosos con los demás (hablo de las palabrotas, ¡anatema, anatema!), viene bien recordar algunas cosas sobre la obsesión por el sexo de Linneo.

En pocas palabras, Carl von Linneo fue un naturista del siglo XVIII que desarrolló la nomenclatura binómica para clasificar y organizar los animales y las plantas.

Sin embargo, el cachondo de Linneo mostraba cierta tendencia a la procacidad a la hora de asignar los nombres a las cosas: Clitoria, Fornicata, Vulva, etc. Eso a la gente de la época le incomodaba sobremanera, algo irónico habida cuenta de que, antes de Linneo, los nombres de muchas plantas y animales ya era explícitamente grosero. En inglés, por ejemplo, el diente de león se conoció popularmente como mea en la cama, por sus supuestas propiedades diuréticas. Otros nombres de uso cotidiano incluian pedo de yegua, damas desnudas, orina de perro y culo abierto. O el cabello de doncella, que aún sobrevive en inglés, y que se refiere al musgo… y no trata el nombre de evocar precisamente el pelo de la cabeza de la mujer, ejem.

Hoy en día, sospecho, la gente se escandaliza con mayor facilidad. De ahí que muchas firmas comerciales se hayan visto obligadas a cambiar los nombres de sus productos en ciertos países en aras de esta corrección política. (Mitsubishi Pajero pasó a llamarse Montero, en los países en las que las pajas tenían connotaciones sexuales; Mazda Laputa, Nissan Moco…)

Posted in General, Ciencia, Chascarrillos | 97 Comments »

Saturación etarra

Posted by Sergio Parra Castillo on 26th Enero 2007

Es cierto que somos pésimos calculando las probabilidades relativas de que se produzcan sucesos raros. Por eso tenemos miedo a viajar en avión y no en coche. O tememos mucho más ser contagiados por el virus del VIH que resbalar en la ducha y desnucarnos.

El terrorismo, en todas sus manifestaciones, juega precisamente con ese defecto del cerebro para imponer su hegemonía.

El verdadero problema surge cuando, detrás de esa fortuita falla neuronal, existen intereses creados. Medios de comunicación, gobernantes y creadores de alarma en general, que alimentan nuestro miedo hasta límites insoportables. No cuesta imaginar qué le sucedería a las compañías aéreas si noche y día se emitieran noticias de accidentes, de secuestros, de errores en la maquinaria (con la intervención, incluso, de gremlins). Incluso, si se repitieran incesantemente los muertos que provocan los aviones en un año. Si se entrevistaran a los familiares de la víctimas. Si se disputaran debates. Si la carga electoral de cualquier partido dependiera de la forma de encarar el problema. En definitiva, si se diera una cobertura excepcional a un hecho que no lo es tanto.

No es tan díficil de imaginar porque tenemos un ejemplo casi paralelo: los accidentes automovilísticos. Por arcanas razones (eximir a Fomento de su decisiva responsabilidad, la venta de noticias truculentas o el simple morbo, serían algunas), los medios de comunicación y una inmensa campaña propagandística (Farruquito mediante), nos han inculcado la idea (falsa) de que circular en coche es casi circular en un ataúd con ruedas. Y sí, es cierto que los accidentes de tráfico son, por ejemplo, la primera o segunda causa de muerte entre los jóvenes españoles. Pero en este cálculo ¿se tiene en cuenta el porcentaje de tiempo empleado por un joven para circular con su coche? Si se añadiera esta variable (y otras) a la ecuación, ¿los resultados serían los mismos? Sólo un dato: hace 20 años, porcentualmente, los accidentes de tráfico mataban muchísimo más. ¿Alguien tiene la idea de que antes era más peligroso circular en coche que ahora? Hasta ahí el poder de las estadísticas maniqueas, el poder de los mass media y la implicación emocional en los hechos alentada por todo un universo de detalles machacones.

Pero volvamos al terrorismo. ¿Quién es ETA? Un pequeño grupo de personas que emplean las violencia para reivindicar su visión del mundo. ¿Cuál es la fuerza de su violencia? Unos mil muertos en 20 años y otros tantos heridos, amén de diversos daños materiales (el tabaco, como apunte, mata el equivalente a tres aviones Jumbo estrellándose cada día). Entretejido este dato en el inextricable telar de hechos, desastres, miedos y probabilidades, ETA no es más que una anécdota, como los comensales que han fallecido por tragar un hueso de pollo. ¿Por qué no somos capaces de vislumbrarlo? Porque ya se ha puesto en funcionamiento el miedo patológico, la misma fobia que nos asalta cuando tenemos que tomar un vuelo.

Visto así, sin alejarnos de la acepción de terrorismo, el verdadero enemigo no es ETA. El verdadereo enemigo es quien pretende sacarle rédito político a un atentado, son los periodistas que se regodean cual gorrinos en el dolor ajeno y en los detalles escabrosos. El verdadero terror nace de quienes dan poder mediático a ETA, de quien crean ecos innecesarios, reduntantes y excesivos. (Hoy podemos poner la televisión o comprar el periódico, da igual el día, habrá una noticia relacionada con ETA). Sin embargo, ETA desaparecería al instante si se colocara en su justo sitio: un accidente mínimo, una anécdota que no merece mayor trascendencia que el descarrilamiento de un tren en una localidad perdida, un apunte objetivo y matemáticamete coherente. ETA desaparecería si se tuviera el exigible código deontológico de no abundar en el miedo.

Lo sabemos: estas ideas son demasiado difíciles de asumir. Pero lo que ignoramos, lo que nos sorprende hasta el paroxismo, es que nadie, abolsutamente nadie, explore ni siquiera un poco este terreno a fin de contratacar la idea unitaria y monolítica de lo que es el terrorismo, de lo que es ETA.

Hasta que eso no suceda, hasta que no cale en la gente (cale de verdad) que es mucho más probale que a un estadounidense lo mate el virus de la gripe, una apendicitis o la propia Policía a que fallezca de un ataque de Al Qaeda, personajes como Bush podrán seguir alarmando a los votantes para eregirse como máximo salvador, obviando, quizá, otras necesidades más perentorias.

El trabajo mata 10 veces más gente que el terrorismo en EEUU, pero seguro que no se usa ni una porciúncula de la energía empleada contra el terrorismo para minimizar los accidentes laborales. O, de paso, para acabar con el trabajo.

Posted in General, e-lucubraciones, Ciencia | 14 Comments »

Mil Ochocientos Hielo y Muerte

Posted by Sergio Parra Castillo on 24th Enero 2007

Hoy en día, que tan de moda está lo del cambio climático (y las mil mentiras que le acompañan), es buena idea recordar un hecho histórico que suele pasarse por alto. Al menos, el que suscribe, jamás había tenido noticia de él y, a pesar de las implicaciones a todos los niveles, incluso culturales, no me consta que suela mencionarse en las clases de Historia de un instituto al uso.

Hay que remontarse a 1815, en la isla indonesia de Sumbawa. En ella, una montaña llamada Tambora estalló con la potencia de 60.000 bombas atómicas del tamaño de la de Hiroshima. Fue una de las mayores explosiones volcánicas de las que se tienen constancia y arrasó, de un plumazo, con 100.000 personas.

Los efectos de aquella explosión fueron tan importantes que hasta influyeron a Lord Byron.

Siete meses después del desastre, The Times de Londres publicó un pequeño reportaje del acontecimiento. Pero, por entonces, ya se estaban sintiendo los efectos del Tambora. Se habían esparcido por la atmósfera 200 kilómetros cúbicos de ceniza humeante, polvo y arenilla, que oscurecían los rayos del Sol y provocaron un súbito enfriamiento del planeta. Las puestas de sol, mortecinas, inspiraron al pintor J.M.W Turner. Lord Byron, bajo el influjo de aquel sudario negro y opresivo, escribió los siguientes versos:

Yo tuve un sueño, que no era un sueño / El luminoso sol se había extinguido y las estrellas vagaban sin rumbo…

La primavera no llegó, y el verano apenas calentó el mundo. No crecieron los cultivos en ningún lugar. En Irlanda, una hambruna y una epidemia de tifus relacionada segó 65.000 almas. En Nueva Inglaterra, el año pasó a llamarse popularmente Mil Ochocientos Hielo y Muerte.

Es golosa la idea de que el Romanticismo, en parte, surgiera de resultas de un invierno nuclear.

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#4 Una breve historia de casi todo, de Bill Bryson

Posted by Sergio Parra Castillo on 23rd Enero 2007

Cuando ya se han leído varios ensayos de divulgación científica, uno empieza a huir de los libros generalistas, que no profundizan en asuntos concretos o plantean nuevos descubrimientos. Porque los libros generalistas, aquellos que tratan de abarcar casi todas las áreas del conocimiento científico tropiezan (es normal) en lugares comunes.

Bill Bryson ha conseguido explicar lo que figuraría en cualquier libro de texto de ciencias de una manera totalmente nueva, divertida y apasionante. Por ejemplo, hasta esta lectura me doy cuenta de que apenas sabía cómo funcionaba realmente una célula. Y eso sólo es la punta del iceberg.

Y es que Bryson es uno de los más conocidos autores británicos de libros de viaje, y eso se nota. Como él mismo advierte en el prólogo de su libro, de joven nunca veía saciadas sus verdaderas dudas cuando miraba sus libros de texto de ciencias. Podía ver, por ejemplo, las capas internas de la tierra, el nucleo de magma… pero el libro no ahondaba en los interrogantes que cualquiera se plantearía ante semejante imagen: ¿cómo es posible que no notemos el calor de ese infierno que hay bajo tierra?

Con esta actitud casi infantil de preguntárselo todo, aunque parezca tonto, Bryson condensa trece mil millones de años de historia de una forma tan armónica y divertida, con tantas anécdotas y guiños al lector, que uno consume las páginas a una velocidad endiablada. Apenas me cabían las anotaciones en los márgenes de las páginas. Y es que como decía Jorge Wagensberg, no hay que confundir rigor científico con rigor mortis. No en vano, Una breve historia de casi todo ya es todo un bestseller en diversos países, y el otro día pude ver una nueva edición ilustrada, gigantesca, lujosísima, no apta para todos los bolsillos.

En definitiva, más de 500 páginas que me han sabido a poco, a poquísimo, y que he disfrutado como si fuera la primera vez que leía un libro de divulgación científica. Un libro que altera un poco las cordenadas y las abscisas (empleando una metáfora viajera) de nuestras ideas, que ya es mucho.

Lo recomiendo sin reservas, de la primera a la última página.

Otrosí: me han recomendado, también de Bryson, Menuda américa, un alucinante viaje a lo largo y ancho de EEUU en coche. Habrá que echarle un vistazo.

(Proyecto de leer 50 libros).

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Siempre quise (y quiero) un Delorean

Posted by Sergio Parra Castillo on 17th Enero 2007

Siempre soñé con conducir un Delorean. Sí, el coche customizado de Regreso al futuro. Siempre soñé con pasear con las fanfarrias de Alan Silvestri sonando a todo trapo en la radio. Y con el condensador de fluzo…. fluzeando. Y el indicador temporal señalando algún tiempo ignoto.

He descubierto que no estoy tan loco. Por ahí hay gente que ya ha cumplido su sueño, como atestigua este video casero. (Y hay muchos más).

Como el peculio no acompaña, tendré que conformarme con instalar este plug-in en el gran GTA para disfrutar de la conducción de la máquina del tiempo. ¡Qué fuerte, Doc!

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Entrevista en Espiral

Posted by Sergio Parra Castillo on 17th Enero 2007

Juan José Aroz me somete a un pequeño cuestionario a propósito de la inmimente publicación por parte de Espiral de la novela Tanatomanía, una ucronía ambientada en el Madrid del Ochocientos con más de una sorpresa.

En ella me atrevo a revelar algunas enjundiosas anécdotas de mi infancia y mi adolescencia.

Podéis echarle un vistazo aquí.

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#3 La historia de tu vida, de Ted Chiang

Posted by Sergio Parra Castillo on 16th Enero 2007

Nunca me han acabado de gustar las antologías o recopilaciones de cuentos de un mismo autor: hay demasiados altibajos en la calidad y acostumbro a abandonar los cuentos aburridos.

Ted Chiang es la excepción.

Cierto es que hay algún que otro cuento que no ha acabado de cuajarme, pero hay tres (más de la mitad del libro, en páginas) que ha logrado impactarme tanto que no importa. La historia de tu vida, por ejemplo (y que da título a la recopilación) es una erudita especulación acerca del lenguaje y cómo éste influye en nuestro pensamiento y hasta en nuestra arquitectura mental.

O el soberbio Comprende, en la que describe como nadie cómo razonaría un individuo si obtuviera un grado extremadamente elevado de inteligencia y comprensión… y lo que sucedería si se midiera con un igual. 

En Te gusta lo que ves, Chiang alcanza cotas máximas de originalidad tanto en la forma como en el contenido, y no sólo plantea hasta sus últimas consecuencias una realidad en la que podemos conseguir ver a los demás sin que su aspecto, su belleza, interfiera en nuestro juicio, sino que el cuento se limita a ser una trascripción de un hipotético documental sobre esta situación. Los giros de tuerca son continuos y uno ya no sabe si guiarse por las apariencias es mejor o peor que no hacerlo.

La ultra corta La evolución de la ciencia humana, en cuatro trazos, muestra con contundencia lo que pronto será una realidad: la ciencia alcanzará tal complejidad que el término analfabeto o superdotado deberá ser redifinido. Simplemente, los individuos que no alcancen estos niveles de comprensión, deberán usar su fe para tomar sus decisiones.

En definitiva, La historia de tu vida es una antología de cuentos de ciencia ficción que especula hasta límites insospechados sobre temas aparentemente trillados, y que provoca que te estalle la sensación de maravilla a cada párrafo.  

(Proyecto de leer 50 libros).

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#2 Prime Time, de Concepción Cascajosa

Posted by Sergio Parra Castillo on 15th Enero 2007

Prime Time: Las mejores series de TV americanas, de C.S.I. a Los Soprano es un ilustrado repaso a las series más interesantes de la que parece la tercera época dorada de la televisión por parte de Concepción Cascajosa.

La ficción televisiva ha sido revitalizada gracias a la irrupción de la producción original para cable. (Ayer mismo, por ejemplo, descubrí una serie, Dexter, que jamás triunfaría en un canal de televisión masivo: no en vano, el protagonista es un excéntrico asesino en serie en la línea de American Psyco que se deleita con las manchas que deja la hemoglobina). Porque los programas para cable son realizados con un presupuesto muy inferior a de las networks, y por tanto poseen mayor libertad para tratar toda suerte de temas: en cable es suficiente con tener una audiencia media de 2 o 3 millones de espectadores dividida en edades, género o poder adquisitivo.

Perfecto para saber un poquito más de Perdidos, Prison Break, Firefly

(Proyecto de leer 50 libros).

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#1 Introducció a Shakespeare, de Salvador Oliva

Posted by Sergio Parra Castillo on 15th Enero 2007

Mi primer libro del año.

Lo leí para documentarme sobre la realización de las obras de teatro de la época shakespeariana, y lo disfruté bastante.

Escrito de una forma clara y sin ampulosidades, desvela muchos secretos del teatro de la época, la puesta en escena, los personajes, los efectos especiales y demás entre bambalinas, la mayoría poco difundidas. También se ilustran las descripciones con esquemas de los teatros, incluidos el célebre The Globe. Me han dado ganas de volver a ver Shakespeare In Love.

La parte final perdió un poco de interés para mí, porque pasa a hacer un análisis de las obras de William Shakespeare, lo cual ya no resulta tan original.

De todas formas, un libro muy recomendable.

(Proyecto de leer 50 libros).

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¿Cuántos Espinete hay?

Posted by Sergio Parra Castillo on 13th Enero 2007

En la web del Instituto Nacional de Estadística se ofrece una divertida función.

Sólo debes introducir el apellido que deseas consultar, y enseguida sabes cuántos habitantes empadronados en España poseen dicho apellido en primer o segundo lugar, y la cantidad de ellos que hay en cada provincia.

Como dato curioso diré que hay 26 personas que se apellidan Espinete, en León y Asturias. Y hay 16 que se apellidan Rambo.

¿Qué es de la vida de estos individuos? ¿Cuántas tribulaciones habrán sufrido en su infancia? ¿Cuantas risas habrán tenido que soportar en la cola de la Seguridad Social?

¿Y los 1704 Gili? ¿Y los 3 Lerdo? ¿Y los 594 Ladrón, lo tendrán fácil para obtener un empleo? ¿Y los 11 Polla se dedicarán a actividades de índole sicalíptica porque sus apellidos no les han dejado alternativa?

Posted in General, Chascarrillos | 3 Comments »